Valores

La exposición de la Palabra de Dios:

Creemos que la Biblia es la Palabra inspirada por Dios y que por medio de ella, Dios ha revelado sus buenas intenciones para con el ser humano.  Además, las Escrituras contienen el poder para renovar el entendimiento y transformar el alma.  Por estas razones tenemos un compromiso de madurar y equipar al creyente por medio de exposición ungida de la Palabra de Dios.

 

Comunidad centrada en comunión (Koenonia):

Nosotros creemos que el hombre fue creado para relacionarse con Dios y con otros.  Valoramos la verdad que uno solamente puede descubrir su propósito, dones y talentos dentro del vínculo relacional.  Por esto nuestra meta es animar, construir y fomentar relaciones genuinas y saludable dentro de nuestra iglesia.

 

Evangelismo relacional:

Ya que “Dios amó al mundo y dio a su Hijo…” y que, “no es su voluntad que se pierda uno solo,” valoramos todo tipo de esfuerzo para alcanzar al no-creyente; sin embargo, por sus raíces bíblicas y su efectividad, preferimos y enseñamos el evangelismo relacional.  Antes de hablar, amamos, demostramos, respetamos y creamos relaciones auténticas con la esperanza de que vean a Jesús a través de nuestra vida.

 

Diversidad:

Ya que la Biblia claramente enseña que, “Dios no hace acepción de personas” y que no hay diferencia para “los que están en Cristo,” valoramos la idea de ministrar a todo tipo de gente.  Esto incluye a diferencias en nacionalidad, edad, género y socio-económicas.  En Triunfo nos apasiona el ser una iglesia que refleje el cuadro del cielo pintado en la Biblia—el cual es sumamente diverso.

 

Oración:

Valoramos la oración en todas sus expresiones y proveemos oportunidades para practicarla.  Además, creemos que es el medio que Dios nos ha dado para tener una relación íntima con Él y que por medio de ella podemos alcanzar lo que Él ha prometido.  Entre todas las expresiones de oración, enfatizamos lo que la Biblia llama: “orad sin cesar”; es decir: una comunión continua con el Espíritu Santo—lo que los antiguos llamaban “practicando su presencia.”

 

Adoración como estilo de vida:

Creemos que la adoración no es limitada a la música cristiana; que no solamente ocurre en la iglesia; y que no solamente es para cristianos, ya que el ser humano fue creado para ser un adorador.  Por estas razones, valoramos y ponemos en practica el mandato bíblico que dice: “cada uno de ustedes, en adoración espiritual, ofrezca su cuerpo (su vida en toda su totalidad) como sacrificio vivo, santo y agradable a Dios.”

 

Familia:

Porque hemos sido testigos del ataque devastador en los últimos cincuenta años sobre la unidad familiar, tenemos un compromiso de edificar una iglesia sobre familias Cristo-céntricas sanas.  Por esta razón, siempre existirá un enfoque y esfuerzo ministerial hacia nuestros matrimonios, nuestra juventud y nuestros niños.

 

Excelencia:

A nosotros nos apasiona en intencionalmente trabajamos para lograr la excelencia en nuestras vidas, trabajo y ministerio.  La excelencia honra a Dios e inspira grandeza; es por eso que nos enfocamos en cada detalle para ofrecerle a Dios lo mejor de nosotros.

 

Voluntariedad/Servicio:

Fuimos creados para servir a Dios por medio del servicio a nuestro prójimo.  Estamos convencidos que es imposible crecer como creyente sino desarrollamos nuestros dones, talentos y habilidades por medio del servicio.  Además nos apasiona saber que entre más servimos más nos parecemos a Jesús, lo cual es la meta final del cristianismo.

 

Generosidad:

Creemos que Dios es generoso; por esta razón no esforzamos en serlo nosotros también.  Nos apasiona ser un cuerpo con un compromiso de ser buenos mayordomos d los recursos de Dios.  Valoramos el ser fieles en nuestras contribuciones de tiempo, talento y tesoro, ya que confiamos que Dios es honrado por este medio.  Nos regocijamos en dar y en el conocimiento de que es parte de nuestro patrón y reputación.